¿Dónde Quedó El Rey De La Selva? Leones, Al Borde Del Abismo

¿Dónde Quedó El Rey De La Selva? Leones, Al Borde Del Abismo

La jungla se ha vuelto un pantano para los Leones de Yucatán que sufrieron un nuevo revés en su cueva ante El Águila de Veracruz. En un partido que puso de manifiesto sus problemas ofensivos, los melenudos cayeron 1×7, perdiendo la serie, la quinta consecutiva, en el tercer compromiso que se desarrolló en el Parque de Béisbol Kukulcán.

Fue el último partido del calendario regular en el inmueble de Circuito Colonias, sus luminarias se apagaron y quizá no vuelvan a encenderse en esta temporada por la lamentable situación de los reyes de la selva que se encuentran al borde del abismo.

El fracaso de las fieras está a la vuelta de la esquina porque el equipo jarocho le dio un empujón a la octava posición en el standing de la Zona Sur y, como vienen jugando, sus posibilidades de clasificar son mínimas, aunque los números, a falta de 6 juegos, les permite seguir soñando para estar en la postemporada como lo vienen haciendo en los últimos 10 años.

Resultó evidente la inoperancia ofensiva a pesar de las oportunidades, ya que los Leones tuvieron a su favor una estadística sorprendente: el pitcheo veracruzano les regaló 12 bases por bolas. Una cifra que, en teoría, debería haber sido el combustible perfecto para un ataque explosivo. Sin embargo, en la práctica, se convirtió en una muestra clara de su ineficacia.

Con 13 corredores dejados en base, los Leones no supieron capitalizar ninguna de esas oportunidades. El equipo bateó de 0-9 con melenudos en posición de anotar, un número desolador que resume a la perfección el desplome ofensivo que los ha perseguido en las últimas semanas.

A pesar de que los lanzadores de El Águila también tuvieron problemas de control, al otorgar 13 pasaportes, 8 concedió el abridor José Luis Romero en 4.1 entradas, los rugidores fueron incapaces de dar el batazo oportuno que cambiara el rumbo del partido. La crisis que inició semanas atrás parece no tener fin y las consecuencias son cada vez más graves.

El fantasma de quedar fuera de la fiesta grande del béisbol mexicano es cada vez más real. La única solución es ganar en la penúltima serie contra los Pericos de Puebla, en el Estadio “Hermanos Serdán”, en la Angelópolis y después ante el sotanero Tigres de Quintana Roo, en el “Beto Ávila”, de Cancún.

Los Leones dieron el único zarpazo del juego en la primera entrada con elevado de sacrificio de Yangervis Solarte, con el que remolcó a Wynton Bernard. Después, el rugido se apagó y las fieras recibieron 8 argollas seguidas.

Mientras eso sucedía, el equipo emplumado castigó a Yoanner Negrín, la mejor carta en el pitcheo de los rugidores, quien tuvo una efímera apertura de 2 entradas y dos tercios para su sexta derrota de la temporada.

Recibió la pelota para lanzar en lugar del panameño Darío Agrazal, anunciado para abrir el último de la serie, -abrirá la serie ante los Pericos-, el cubano fue raspado en el segundo episodio con doble productor de Edwin García que empató el juego.

Con par de carreras en las entradas tres, cinco y ocho, El Águila levantó el vuelo triunfal y dejó en terapia intensiva a los Leones, esperando directiva y afición una recuperación milagrosa en el “Nido Verde” y en el polo turístico.

Nick Gardewine, segundo relevista de los seis que requirió el manager Pedro Meré, -su rival utilizó dos más- retiró en orden la sexta entrada, incluidos par de ponches a los últimos dos bateadores para su tercer triunfo del año.

(Juan Diego Casanova Medina)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *