La crisis de identidad de los Leones de Yucatán se agudizó anoche al registrarse su séptima serie perdida en casa, un golpe de realidad propinado por unos Conspiradores de Querétaro que volvieron a arrebatárselas de las manos. El triunfo queretano de 7×4 en el tercer compromiso no solo dolió en la pizarra, sino en las tribunas de un Parque de Béisbol Kukulcán que lució deprimido.
La noche nació torcida para los melenudos. Cameron Gann, quien originalmente estaba programado para abrir el segundo juego de la doble cartelera del miércoles pasado, tuvo una desafortunada y desastrosa presentación en la rotación de abridores.
Las fieras pagaron caro el ajuste: Gann fue vapuleado sin piedad, admitiendo 3 carreras en apenas dos tercios de la primera entrada. El ataque de la visita fue voraz. Henry Urrutia disparó un imparable productor de dos carreras, y de inmediato, un doble remolcador de Kelvin Gutiérrez coronó el madrugador ataque.
Las penurias del norteamericano sobre el cerrito terminaron de forma prematura tras realizar un desgastante conteo de 43 lanzamientos obligando al manager a quemar su bullpen desde el mismísimo amanecer del encuentro.
La reacción local avivó momentáneamente a la fiel pero disminuida tribuna. En la cuarta entrada, Dalton Guthrie acercó a los rugidores con su quinto jonrón de la temporada, un estacazo de 2 carreras ante los disparos del venezolano Junior Guerra.
El nativo de Guantánamo había llegado a este encuentro con una efectividad por las nubes y parecía la víctima propicia para un despliegue ofensivo salvaje; sin embargo, la rebelión quedó en mero espejismo. Las fieras terminaron domesticadas durante las 5 entradas que trabajó el diestro vinotinto.
El balde agua fría definitivo llegó en el quinto rollo. Cuando Yucatán intentaba meterle presión al juego, los Conspiradores, que acribillaron al pitcheo selvático con 15 imparables, pusieron tierra de por medio con un soberbio trancazo de vuelta entera de Yangervis Solarte de 2 carreras que puso la pizarra 5×2, apagando los pocos ánimos que quedaban en el parque.
Norberto Obeso metió en la pelea a los Leones con imparable productor de 2 carreras en el sexto episodio que redujo por la mínima la ventaja del equipo visitante, que castigó el pitcheo melenudo en el “Lucky Seven” con imparable remolcador de la sexta carrera.
La paciencia se agota en la cueva. Anoche, los Leones tuvieron el triunfo en un puño durante la octava entrada, pero con la casa llena, el bateo oportuno volvió a brillar por su ausencia y los melenudos terminaron pagando su penitencia en blanco.
Con una alarmante acumulación de derrotas que ya supera a los triunfos desde hace un buen rato, el panorama es claro: si la novena salvaje quiere de verdad rescatar la temporada, no hay más margen para los “ya casi”. La única tarea pendiente es ganar series a como dé lugar, rindiendo en casa y rugiendo en la carretera.
El tiro de gracia a los melenudos lo dio Solarte con su duodécimo cuadrangular de la temporada en la novena entrada ante Colten Brewer.
Los Leones de Yucatán ya están en Campeche para visitar a los Piratas y el Estadio “Nelson Barrera Romellón” se presenta como el escenario ideal para reaccionar. Ante un adversario al que ya le tomaron la medida, los reyes de la selva se juegan la vida con la urgencia de sumar triunfos que los ayuden a sacudirse el polvo y abandonar el sótano de la Zona Sur.
(Juan Diego Casanova Medina)
